En una velada que quedará en la memoria de los premios Grammy, Bad Bunny se coronó el domingo último como ganador del álbum del año, marcando un hito al convertirse en el primer artista con un disco completamente en español en llevarse el galardón más importante de la ceremonia.
La estatuilla fue entregada por Harry Styles, quien ganó previamente el mismo premio en 2023 con Harry’s House. En esa ocasión, Styles superó a Bad Bunny, que había sido nominado por Un Verano Sin Ti, el primer álbum en español en alcanzar esa nominación.
La noche también estuvo dominada por declaraciones sobre temas migratorios. Billie Eilish se llevó el premio a canción del año por “Wildflower”, incluido en su álbum Hit Me Hard and Soft. Al recibir el reconocimiento, Eilish lanzó críticas a las políticas de migración en Estados Unidos: “Nadie es ilegal en territorio robado”, declaró, y añadió un mensaje en contra del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Bad Bunny también dedicó parte de su discurso a cuestiones sociales. Luego de ser reconocido por su álbum Debí tirar más fotos, el artista utilizó su espacio en el escenario para enviar un mensaje de solidaridad y humanidad hacia las personas migrantes, enfatizando que “no somos salvajes, no somos animales, no somos extranjeros. Somos humanos y somos estadounidenses”.
La 68ª edición de los Grammy no solo celebró logros musicales, sino que también se convirtió en un foro para que artistas expresaran sus posturas sobre temas que trascienden la industria.

