
Sarampión en México: cifras al alza desmienten discurso oficial de control
Ciudad de México.— Mientras autoridades sanitarias insisten en que el sarampión “va claramente a la baja”, los propios datos oficiales exhiben una realidad difícil de ocultar: el país enfrenta un repunte alarmante de contagios que no solo supera los registros del año pasado, sino que evidencia fallas estructurales en la estrategia de salud pública.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, entre el 1 de enero y el 8 de abril de 2026 se han confirmado 8 mil 901 casos de sarampión, lo que representa un incremento del 137% respecto a todo 2025, cuando se contabilizaron 6 mil 464 contagios. A esta cifra se suman más de 21 mil casos probables, lo que apunta a un escenario potencialmente más grave de lo que reflejan los registros confirmados.
El foco rojo se concentra en Jalisco, con más de 5 mil casos confirmados y tres muertes, seguido por entidades como Chiapas, Ciudad de México y Estado de México. Sin embargo, el problema trasciende lo local: México se ha convertido en el país más afectado por sarampión en el continente, según la Organización Panamericana de la Salud, un señalamiento que deja en entredicho la efectividad de las políticas sanitarias actuales.
El contraste entre discurso y realidad resulta particularmente preocupante. Mientras el subsecretario Eduardo Clark aseguraba a finales de marzo que la enfermedad iba en descenso, las cifras oficiales ya mostraban una tendencia opuesta. Esta desconexión no solo genera dudas sobre la lectura gubernamental de la crisis, sino también sobre la transparencia con la que se comunica el riesgo a la población.
Más aún, el gobierno presume la aplicación de más de 33 millones de vacunas contra el sarampión desde 2025. No obstante, el incremento sostenido de contagios plantea preguntas inevitables: ¿la cobertura de vacunación es realmente efectiva?, ¿existen fallas en la distribución, en el seguimiento o en la calidad de la inmunización?, ¿o simplemente se está maquillando una estrategia que no está funcionando como se afirma?
Especialistas han advertido que los brotes de sarampión suelen ser un síntoma de sistemas de salud debilitados, con brechas en vacunación, vigilancia epidemiológica y respuesta oportuna. En ese sentido, el hecho de que México encabece los contagios en América no es un dato menor, sino un indicio de que la contención ha fallado.
Las declaraciones de Daniel Salas, al señalar que México lidera tanto en morbilidad como en mortalidad por sarampión en la región, refuerzan la gravedad del escenario. Lejos de tratarse de un brote controlado, el país parece enfrentar una crisis sanitaria que crece mientras el discurso oficial intenta minimizarla.

