Punto final a la impunidad: “Lord Cobarde” agota su último recurso y deberá cumplir 10 años de cárcel
La justicia suele tardar, pero a veces, finalmente, llega. Tras casi una década de evasivas, recursos legales y un indignante historial de maniobras para eludir la prisión, Rodrigo Galán —rebautizado por la opinión pública como “Lord Cobarde”— ha llegado al final del camino judicial. El Primer Tribunal Colegiado del 27 Circuito desestimó de forma unánime el amparo directo 312/2025 presentado por su defensa, dejando firme la sentencia de 10 años de cárcel por el delito de lesiones calificadas.
El fallo de este miércoles avaló sin reservas el proyecto de la magistrada Lina Victoria Bolio Pasos, cerrado de portazo a la estrategia dilatoria de Galán. La defensa del agresor intentó tumbar el proceso bajo pretextos de forma: alegaron supuestas fallas en la notificación de la audiencia, la inclusión del testimonio de la madre de la víctima —ya fallecida— y una alegada violación a la presunción de inocencia tras la masiva difusión del caso en redes sociales. No obstante, los magistrados determinaron que la contundencia de las pruebas sobrepasa cualquier tecnicismo procesal.
El caso, que conmocionó a la comunidad de Playa del Carmen en 2017, inició por una discusión banal en un condominio residencial. Roberto González simplemente le reclamó a la esposa de Galán por pasear a su perro sin correa. La respuesta no fue el diálogo, sino un ataque brutal e injustificado. Rodrigo Galán se presentó en el lugar provisto de un taser para inmovilizar a González y, una vez en el suelo, procedió a golpearlo salvajemente con el casco de una motocicleta, en una agresión en la que también participó su esposa, María Fernanda “N”.
El ataque quedó grabado en video, pero sus secuelas fueron irreparables: Roberto González sufrió daño medular severo que lo dejó cuadripléjico. Pese a la claridad de las imágenes, pasaron siete años para dictar la primera sentencia en abril de 2025, y dos años más de batalla procesal sin que el agresor pisara un reclusorio. Hoy, tras nueve años de espera, el tribunal ha dejado sin protección legal a Galán, ordenando la ejecución inmediata de la condena que el pueblo de Quintana Roo exigía desde aquel fatídico día.