El predio de Chenzubul, actualmente envuelto en una disputa ambiental frente a la colonia Luis Donaldo Colosio Murrieta, se consolidó como un tesoro ecológico urbano al albergar más de 400 especies de flora y fauna silvestres. Ante esta riqueza biológica, existe una firme exigencia para que la zona sea declarada oficialmente como área natural protegida.
De acuerdo con la naturalista Martine Dufour, quien comenzó a recorrer el sitio tras mudarse a Playa del Carmen en 2019 luego de trabajar como guía en Sian Ka’an desde 2012, el inmueble cuenta con los elementos necesarios para constituirse como una zona de reserva. El levantamiento de datos se ha nutrido durante años mediante una iniciativa independiente basada en observaciones de campo y en la colaboración voluntaria de ciudadanos que frecuentan el lugar y comparten fotografías y videos con fechas y ubicaciones de sus avistamientos.
El valor excepcional de Chenzubul radica en que, a pesar de estar rodeado por la mancha urbana, logra concentrar tres grandes ecosistemas característicos de Quintana Roo en una sola escala: selva, humedales y duna costera, los cuales se conectan directamente con el entorno marino. Entre la flora destacada por la especialista resalta una importante colonia de uva de mar —clasificada como especie amenazada y de alto valor ecológico y cultural—, de la cual también se han recolectado semillas para proyectos enfocados en la conservación de plantas nativas.
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