El papa León XIV conmemora el 25º aniversario del 11-S, clama por la paz global y condena la violencia en Haití
Desde la Plaza de San Pedro en el Vaticano, el sumo pontífice lanzó un ferviente llamado a la estabilidad internacional y a la consolidación de la paz global frente a las constantes agresiones bélicas que aquejan a la población mundial. Durante el rezo dominical del Ángelus, la autoridad eclesiástica encomendó a la Virgen María el cese de las hostilidades y dedicó una oración por las víctimas y sobrevivientes de los atentados terroristas del 11 de septiembre, al conmemorarse 25 años de los trágicos hechos ocurridos en Estados Unidos.
Durante su catequesis, la doctrina papal enfatizó que el perdón ilimitado constituye la única vía real para disipar la oscuridad de la indigencia moral y solucionar las disputas interpersonales y globales. Tomando como base la enseñanza evangélica sobre la interrogante del apóstol Pedro, la reflexión dominical recordó que la absolución divina se fija en una dimensión infinita —ejemplificada como “setenta veces siete”—, advirtiendo que la falta de clemencia genera rencores y venganzas capaces de desatar confrontaciones bélicas.
Asimismo, la jerarquía eclesiástica intervino ante los actos de violencia extrema registrados en el territorio caribeño, repudiando formalmente los crímenes y la masacre perpetrados en Kenscoff, Haití. Ante este escenario, el líder de la Iglesia católica exigió a los grupos armados la liberación inmediata e incondicional de todas las personas que permanecen privadas de su libertad como rehenes en la zona del conflicto.



