Bañístas y visitantes de Playa del Carmen han alzado la voz para denunciar cobros de hasta 800 pesos por la renta de sombrillas, sillas y camastros en los arenales del municipio. Las quejas se concentran principalmente en puntos concurridos como la avenida Constituyentes, Playa 88 y Punta Esmeralda, donde los usuarios señalan la operación de particulares que imponen sus propias tarifas y abordan a los bañistas desde su llegada a la franja de arena.
Inconformidad ciudadana y tarifas sin regulación
De acuerdo con testimonios de ciudadanos y turistas, los prestadores de estos servicios operan sin entregar comprobantes o recibos oficiales. Los afectados detallaron que las tarifas llegan a alcanzar los 700 pesos por la renta de un toldo o parasol, sumando 150 pesos adicionales por cada silla de plástico durante la jornada.
Los inconformes cuestionaron la falta de supervisión y vigilancia en la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), exigiendo a las autoridades correspondientes que revisen si estos particulares cuentan con los permisos necesarios para realizar actividades comerciales en espacios de dominio público. Por su parte, prestadores de servicios locales, coincidieron en que es indispensable reforzar el control en los arenales para proteger la actividad turística y evitar fricciones con los visitantes.
Marco legal de las playas mexicanas
Ante esta problemática, cabe recordar que conforme a la Ley General de Bienes Nacionales, las playas mexicanas son consideradas bienes de dominio público y su acceso es totalmente libre. Asimismo, la Zofemat comprende una franja de 20 metros de tierra firme, transitable y contigua a la playa, a partir de la marea máxima registrada, sujeta a disposiciones oficiales específicas para garantizar el disfrute de la ciudadanía.
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