
Cancún, Q.Roo. 05/02/2026
A pesar de las advertencias sobre posibles impactos ecológicos en Mahahual, la Secretaría de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable (Sedetus) mantiene su respaldo al megaproyecto turístico Perfect Day, promovido por Royal Caribbean, dejando en evidencia que para el gobierno estatal la prioridad parece estar más en la inversión que en la protección ambiental.
Lejos de adoptar una postura de cautela ante un desarrollo catalogado como “sin precedentes”, la dependencia ha optado por una estrategia legal para desmontar los frenos judiciales impulsados por organizaciones civiles. Sedetus promovió un nuevo recurso de queja ante instancias federales con el objetivo de eliminar la medida cautelar que favorece a la asociación Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS).
Más aún, la secretaría solicitó que magistrados federales se abstengan de otorgar futuras suspensiones a dicha organización, bajo el argumento de que no cuenta con “interés legítimo” al no residir directamente en la zona. Un razonamiento que, para colectivos ambientales, busca restringir el derecho ciudadano a defender bienes comunes como el medio ambiente.
En documentos del amparo indirecto 4/2026, radicado en el Juzgado Sexto de Distrito de Chetumal, la propia Sedetus reconoce haber autorizado el cambio de uso de suelo mediante un dictamen de “verificación de congruencia”, abriendo paso a la ejecución del proyecto, pese a la controversia legal y social que lo rodea.
La postura estatal coincide con la del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, que también ha emprendido acciones legales para revertir la suspensión judicial. Para organizaciones ambientalistas, esta coordinación institucional refleja un intento por blindar el proyecto a toda costa, incluso si ello implica debilitar el derecho colectivo a un medio ambiente sano.
Mientras Sedetus insiste en que su respaldo responde únicamente a los “beneficios” económicos para la región sur, crece la percepción de que Mahahual podría convertirse en otro caso donde el discurso de desarrollo se impone sobre la sustentabilidad real y la participación ciudadana.

