Cae mujer en Nogales con un arsenal oculto en su auto; llevaba hasta un lanzagranadas RPG
Por: Slave
NOGALES.– Lo que pretendía ser un viaje de rutina hacia México terminó en un tribunal federal de Estados Unidos. Una mujer residente de Phoenix, Arizona, enfrenta graves cargos de contrabando tras ser descubierta en la frontera sur con un vehículo cargado de armas de fuego, piezas de armamento de alto poder y un tubo lanzagranadas RPG-7, informó el Departamento de Justicia estadounidense.
Un gran jurado federal presentó formalmente la acusación contra Migdelia Irma Mendoza, de 42 años. El arresto y posterior investigación corrieron a cargo del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF, por sus siglas en inglés).
Los hechos ocurrieron cuando Mendoza, a bordo de un vehículo de la marca Lexus, se dirigía a territorio mexicano a través del puesto fronterizo DeConcini, en Nogales. A pesar de haber pasado por múltiples letreros que advierten explícitamente que la entrada de armas y municiones está estrictamente prohibida en la República Mexicana, la mujer continuó su trayecto.
Durante una inspección de salida de rutina, la pericia de los agentes fronterizos cambió el rumbo de la historia:
Al abatir los asientos traseros del automóvil, los oficiales detectaron una tela negra que no correspondía al diseño de fábrica. Al palpar la zona, descubrieron objetos sólidos y extraños ocultos debajo de la estructura. Un escaneo de alta tecnología al vehículo confirmó las anomalías, obligando a los agentes a desmantelar el compartimento secreto.
El arsenal incautado:
1 Tubo lanzagranadas RPG-7
16 Fusiles tipo AK (conocidos como “cuernos de chivo”)
4 Fusiles tipo AR
1 Pistola tipo AK
24 Cargadores para armas tipo AK
36 Accesorios tácticos (16 culatas para fusiles y 20 empuñaduras para pistolas)
Sin permisos ni defensas
De acuerdo con las leyes estadounidenses, la exportación de este tipo de armamento está severamente restringida y requiere de una licencia especial emitida por el gobierno federal, un documento que Mendoza no poseía.
La acusada permanece a disposición de las autoridades federales, donde enfrentará cargos por intento de contrabando de mercancías desde los Estados Unidos, un delito que suele castigarse con severas penas de prisión.


