
Polémico proyecto “HAZUL” busca desarrollarse en 425 hectáreas de selva en Playa del Carmen con hotel, lagos y playa artificial
Playa del Carmen, Q.Roo.— Un nuevo y megaproyecto inmobiliario y turístico denominado “HAZUL” ha sido ingresado para su evaluación ante la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). La propuesta, promovida por la empresa Arquitectoma Playa, pretende desarrollarse sobre una vasta superficie de 425.85 hectáreas de selva ubicadas a nueve kilómetros al norte de Playa del Carmen.
El plan maestro contempla la construcción de un hotel de 280 habitaciones, áreas comerciales, un sistema de lagos inducidos y una innovadora playa artificial, a pesar de que el terreno carece de frente costero.
El predio designado bajo el nombre de “San Francisco” se sitúa al poniente de la carretera federal 307, exactamente a la altura del kilómetro 300. De acuerdo con el documento ambiental ingresado esta semana, la etapa de preparación del sitio requerirá el cambio de uso de suelo en 251.10 hectáreas de selva mediana subperennifolia que actualmente se encuentran en proceso de recuperación.
La ejecución del proyecto está planteada en nueve etapas consecutivas, cada una con un periodo estimado de cinco años, lo que configura un desarrollo a largo plazo de proporciones considerables sobre una de las superficies selváticas más extensas analizadas recientemente en la zona norte de Quintana Roo.
Lagos artificiales sobre antiguos bancos de roca caliza
Uno de los ejes centrales del diseño de HAZUL es la creación de un conjunto de cuerpos de agua que abarcará una superficie de 908 mil 217 metros cuadrados, complementado por una playa artificial proyectada sobre 11 mil 20 metros cuadrados.
La propia Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) reconoce que el terreno posee una condición particular, ya que funcionó previamente como banco de materiales donde la extracción de roca caliza alcanzó el manto freático, propiciando la formación de espejos de agua que ahora se pretenden integrar al complejo turístico. Ante las condiciones hidrológicas del predio, el promovente especificó que las aguas residuales se manejarán mediante un sistema de almacenamiento hermético, extracción y disposición final a través de empresas autorizadas.
Antecedentes estatales y evaluación federal
La empresa promotora argumenta que el predio cuenta con autorizaciones previas otorgadas por la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo (SEMA), la cual emitió el 26 de octubre de 2023 el oficio SEMA/DS/SGPA/DIRA/2431/2023 para la realización de obras de urbanización, amparadas en la zonificación publicada en el Periódico Oficial del Estado en septiembre de ese mismo año.
No obstante, al ingresar la nueva solicitud ante la Semarnat, el proyecto abre de manera formal una etapa de rigurosa evaluación en el ámbito federal para determinar la viabilidad del cambio de uso de suelo forestal y el impacto general de las obras proyectadas. Debido a su reciente ingreso, hasta el momento no se ha solicitado formalmente la apertura de un proceso de consulta pública por parte de organizaciones civiles o particulares.
Registro de especies protegidas, incluidas aves y un jaguar
El inventario de flora y fauna integrado en la MIA detalla la presencia de diversas especies catalogadas bajo la norma oficial NOM-059-SEMARNAT-2010, que protege a la vida silvestre en riesgo:
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Vegetación: Se identificaron ejemplares de palma chit, nacax, k’an lool, jobillo y despeinada, algunas con distribución restringida o especial interés de conservación.
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Fauna en protección especial y amenaza: El documento registra aves como el perico pecho sucio, el maullador negro, el vireo manglero y el tucancillo collarejo, además de especies amenazadas como el pavo ocelado, la iguana rayada y la tortuga de monte mojina.
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Presencia de jaguar: Uno de los hallazgos más delicados del estudio es el registro de un ejemplar de jaguar —especie catalogada en peligro de extinción—, cuya presencia subraya el riesgo de fragmentación del hábitat y los efectos adversos que las obras podrían generar sobre la conectividad biológica de la región.
La autorización definitiva de HAZUL quedará sujeta al dictamen técnico que emita la autoridad federal y al estricto cumplimiento de la normatividad ambiental aplicable para salvaguardar los recursos naturales del estado.