
CONTRADICCIONES EN PLAYA DEL NIÑO: VECINOS EXIGEN ORDEN MIENTRAS CRECE EL TEMOR A RESTRICCIONES DE ACCESO
CANCÚN, QR.– Una creciente tensión se vive en la emblemática Playa del Niño, en la delegación de Puerto Juárez. Mientras los residentes del complejo habitacional Villas Playa Blanca exigen mano dura a las autoridades para frenar el caos nocturno, los bañistas locales temen que las nuevas medidas de ordenamiento restrinjan el uso de este tradicional espacio público.
El conflicto escaló tras el enérgico llamado de los condóminos, quienes demandan un reforzamiento inmediato de la vigilancia policial y la implementación de un horario formal de acceso al balneario. De acuerdo con los afectados, durante los fines de semana y temporadas vacacionales la playa se convierte en un centro de “convivencia descontrolada”, donde la contaminación auditiva y el consumo desmedido de alcohol vulneran la seguridad y el descanso de las familias de la zona.
Autoridades descartan privatización, pero evalúan restricciones
Ante el descontento vecinal, el secretario del Ayuntamiento de Benito Juárez, Pablo Gutiérrez Fernández, informó que la administración municipal ya trabaja en un plan de ordenamiento directo para devolver la tranquilidad al área.
Sin embargo, el funcionario fue tajante al desmentir los rumores que alarmaron a la ciudadanía sobre un supuesto cierre definitivo:
“En el tema de Playa del Niño lo que se está trabajando es en un ordenamiento atendiendo puntualmente las quejas vecinales”, aclaró Gutiérrez Fernández, enfatizando que bajo ninguna circunstancia se privatizará la costa debido a su carácter público y federal.
A pesar de las declaraciones oficiales, la polémica aumentó tras trascender de manera extraoficial que el plan contempla restringir el acceso a los cajones de estacionamiento a partir de las 17:00 horas.
Incertidumbre entre los bañistas locales
Esta posible restricción horaria ya generó descontento entre los habitantes de Cancún que frecuentan el sitio. Los usuarios argumentan que Playa del Niño siempre ha sido un espacio de libre acceso que les permite disfrutar del mar de noche, por lo que limitar el estacionamiento afectaría directamente el esparcimiento de las familias locales.
Por ahora, las autoridades municipales mantienen mesas de trabajo con los involucrados. El reto principal para la administración de Benito Juárez será diseñar un reglamento claro que logre conciliar el legítimo derecho al descanso de los residentes con el derecho al libre esparcimiento de los ciudadanos en una de las pocas playas públicas de fácil acceso en el destino.


