
Trabajo: la apuesta de Estefanía Mercado frente a la confrontación política
Editorial | Digital
En política, responder a un ataque con otro ataque suele ser la reacción más sencilla. Lo difícil es hacer exactamente lo contrario: mantener la calma, evitar la provocación y apostar por el trabajo como principal argumento.
Esa es la postura que ha decidido asumir la presidenta municipal de Playa del Carmen, Estefanía Mercado, frente al golpeteo político que, de acuerdo con su propia percepción, se ha intensificado en medios de comunicación y redes sociales.
Su mensaje puede resumirse en una frase que, más que una declaración coyuntural, plantea una forma de entender el ejercicio del gobierno: “El golpeteo se contesta con trabajo”.
Si hay alguien que en un breve periodo de tiempo aprendió de guerras de lodo y golpeteo político, esa fue Estefanía Mercado quien ha sido blanco de ataques desde sus inicios en la política.
Hace unos días, habló de tema de forma contundente. A la guerra sucia y al golpeteo se contesta con trabajo. Así de simple y fácil.
La lógica detrás de esa postura es sencilla. Un gobierno no puede permitir que la conversación pública quede atrapada permanentemente en la confrontación política. Mientras unos buscan instalar polémicas, acusaciones o descalificaciones, la administración tiene que seguir resolviendo problemas, ejecutando obras y atendiendo las demandas de la ciudadanía.
Estefanía Mercado reconoce que la crítica y la oposición forman parte de cualquier democracia. Incluso admite que los ataques políticos no son algo nuevo para quien decide participar en la vida pública.
Ella lo sabe, pues le han dicho de todo, desde teibolera hasta tratante de blancas.
Pero establece una diferencia importante: que algo forme parte de la dinámica política no significa que deba normalizarse.
“¿Que se normalice? No, no se debe de normalizar”, señaló la alcaldesa al referirse al golpeteo y a las descalificaciones.
Ahí está uno de los puntos centrales de su postura. No se trata de negar la existencia de la oposición ni de pretender que un gobierno sea inmune a la crítica. Se trata de distinguir entre el debate político legítimo y aquellas expresiones que, desde su perspectiva, buscan afectar la reputación de una persona o incluso involucrar a su familia.
Y es precisamente en ese terreno donde Estefanía Mercado plantea una segunda idea: la política requiere fortaleza personal.
“Quien no quiera que le levanten falsos, que le difamen, que le calumnien, que metan a su familia… definitivamente la política no es la carrera que debes de elegir”, afirmó.
La frase puede resultar dura, pero refleja una realidad conocida por quienes ocupan posiciones de responsabilidad pública: la exposición política implica críticas, cuestionamientos y confrontaciones permanentes.
La verdadera prueba, sin embargo, no necesariamente está en saber responder cada golpe, sino en decidir a cuáles golpes vale la pena responder.
Y la presidenta municipal parece haber elegido su terreno: los resultados.


