Tragedia en la 307: Venado muere atropellado frente a Corasol tras dos horas de reportes ignorados
Playa del Carmen, Q. Roo. — La fauna silvestre de la Riviera Maya volvió a pagar el precio de la velocidad y la omisión institucional. Un venado adulto, de aproximadamente 30 kilogramos de peso, perdió la vida la tarde de ayer miércoles tras ser arrollado por un vehículo sobre la carretera federal 307, a la altura del hotel Corasol y a corta distancia del Arco Vial de esta ciudad.
El trágico incidente ha desatado una ola de indignación entre los ciudadanos, quienes denunciaron haber reportado de manera insistente la presencia del animal horas antes del fatal desenlace, sin obtener respuesta alguna por parte de las autoridades ambientales y de seguridad.
1. La crónica de una muerte anunciada: Dos horas de total omisión
De acuerdo con los testimonios de los testigos, el ejemplar de fauna silvestre fue avistado desde temprana hora mientras pastaba a las orillas del transitado bulevar Playa del Carmen.
Al percatarse del inminente peligro tanto para el animal como para los automovilistas, varios playenses se comunicaron con los servicios de emergencia y dependencias ambientales para solicitar su resguardo. Sin embargo, pasaron cerca de dos horas y ninguna autoridad acudió al sitio, dejando al venado a su suerte junto a la vía de alta velocidad.
2. El impacto mortal en la vía asfáltica
La negligencia institucional cobró factura cuando el asustado cuadrúpedo intentó cruzar la carretera. En ese momento, un vehículo que transitaba a exceso de velocidad lo embistió de lleno, proyectándolo varios metros por los aires.
En un último instinto de supervivencia, el venado logró ponerse en pie y correr agonizante durante unos segundos antes de desplomarse sin vida sobre el pavimento.
3. Resguardo ciudadano ante la ausencia de autoridades
Ante el lamentable desenlace, fueron los propios ciudadanos y testigos del accidente quienes intervinieron. Con respeto y pesar, retiraron el cuerpo del animal del flujo vehicular y lo colocaron sobre una lona en espera de que, finalmente, alguna autoridad de medio ambiente acudiera a hacerse cargo de los restos.
Este nuevo caso pone bajo la lupa la efectividad de los protocolos de reacción para la protección de la fauna nativa en Quintana Roo, en una carretera federal que sigue cobrando la vida de especies protegidas debido a la falta de pasos de fauna efectivos y la lenta respuesta de los cuerpos de rescate.



