Ultimátum en Playa del Carmen: Ayuntamiento frena retiro de Biciplaya y amaga con revocar concesión a Playaparq
Tras la desaparición del sistema de bicicletas, el síndico municipal advierte formalmente sobre un incumplimiento de contrato que pone en juego la concesión vigente hasta 2033.
PLAYA DEL CARMEN, Q. ROO. — El Ayuntamiento de Playa del Carmen ha puesto contra las cuerdas a la empresa Promourb, concesionaria de los parquímetros Playaparq. Tras el retiro unilateral y sin previo aviso del sistema de bicicletas compartidas Biciplaya, la autoridad municipal advirtió formalmente que esta acción representa una violación directa al contrato de concesión y una causal suficiente para su revocación. Ante el amago, la compañía solicitó una mesa de diálogo urgente para antes de que termine el mes.
Agustín Aguilar Méndez, síndico del Ayuntamiento de Playa del Carmen, confirmó que la empresa ya respondió al oficio de advertencia emitido por su oficina. En dicho documento se les notificaba que el programa de movilidad sustentable forma parte integral de sus obligaciones contractuales y no podía ser desmantelado de manera arbitraria.
Cónclave técnico y jurídico antes de fin de mes
La respuesta de la concesionaria derivó en la solicitud de una reunión de carácter técnico y jurídico que se celebrará en los próximos días. Al encuentro, clave para definir el futuro de la movilidad en la ciudad, asistirá una comitiva de alto nivel: los regidores de la Comisión de Movilidad, así como personal de la Tesorería, la Presidencia Municipal y la Dirección de Tránsito.
El síndico Aguilar Méndez precisó que el objetivo primordial del Ayuntamiento no es rescindir de inmediato el contrato —el cual tiene vigencia hasta el año 2033—, sino forzar la reactivación del servicio en beneficio de la ciudadanía. Se espera que durante este careo, los directivos de Promourb presenten una propuesta formal con plazos y metodologías claras para el regreso de Biciplaya a las calles.
Asimismo, el funcionario descartó de tajo cualquier posibilidad de negociar una extensión al contrato actual, argumentando que esa decisión corresponderá estrictamente a la administración que se encuentre en funciones cuando expire el plazo en la década entrante.
Un retiro en la opacidad y un exfuncionario en la mira
El conflicto estalló luego de que Biciplaya desapareciera de la vía pública a finales de marzo, tomando por sorpresa a los usuarios y al propio Cabildo, que no fue notificado de la medida.
La controversia escaló dos meses después, al revelarse que la concesionaria sí había avisado del cese de operaciones desde febrero a Juan Carlos Tun Centeno, entonces director municipal de Movilidad, presuntamente bajo un acuerdo mutuo. Aunque el ahora exfuncionario negó inicialmente tener conocimiento del caso, posteriormente defendió públicamente el retiro del programa bajo el argumento de que el sistema de bicicletas “no era redituable”.
Con la mesa de negociación pactada, la empresa Promourb se juega la permanencia de un negocio millonario de parquímetros en el principal destino turístico de la Riviera Maya, condicionada ahora a regresar las bicicletas a las calles.



